{"id":1,"date":"2022-08-25T05:50:48","date_gmt":"2022-08-25T05:50:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.itgp.org\/blog\/?p=1"},"modified":"2023-08-11T09:53:01","modified_gmt":"2023-08-11T09:53:01","slug":"amor-y-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/2022\/08\/25\/amor-y-poder\/","title":{"rendered":"Mi personaje y yo. Una historia de amor y poder"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Construcci\u00f3n del personaje<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Autor: P. Poblaci\u00f3n K, M. D.<\/p>\n\n\n\n<p>En este post y los siguientes vamos a describir el constructo <strong>PERSONAJE<\/strong> como denominaci\u00f3n de un haz de roles complementarios patol\u00f3gicos, que se constituye como un falso yo que a lo largo de la vida puede acompa\u00f1ar durante a\u00f1os o, incluso ocultando el <strong>VERDADERO YO<\/strong>. Se trata de una estructura de poder que nace a partir de la adaptaci\u00f3n al medio del infante herido.<\/p>\n\n\n\n<p>Describiremos su formaci\u00f3n, efectos psicopatol\u00f3gicos y las v\u00edas terap\u00e9uticas adecuadas.<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o bueno, el listo, el rebelde, el ni\u00f1o malo, el gracioso, el invisible\u2026. son personajes que, con otros muchos, encontramos en la mayor\u00eda de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Un <strong>personaje<\/strong> es un sujeto de ficci\u00f3n que representa una serie de atributos, cualidades, virtudes y defectos, que lo caracterizan. Tiene que ver con el parecer de Jung. Junto o frente a \u00e9l aparece la persona, individuo de la especie humana que se caracteriza por la conciencia del s\u00ed mismo, se puede considerar el <strong>verdadero yo<\/strong>. El primero se expresa como el ego, entendido como el prefijo de t\u00e9rminos como, egoc\u00e9ntrico, eg\u00f3latra, etc, es decir, aspectos centr\u00edpetos de la persona en su relaci\u00f3n consigo mismo y con los dem\u00e1s. Y all\u00e1 est\u00e1 el yo, a veces temerosa o avergonzantemente oculto por el ego, casi desconocido, que provoca ese grito o\u00eddo una y otra vez de \u00a1quiero ser yo mismo!, que tanto cuesta llevar a la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>El personaje, ese artificio que como veremos se desarrolla muy pronto, crece ayudando y aliment\u00e1ndose del yo, lo va ocultando hasta que \u00e9ste parece no existir. Soy yo mi personaje o soy <strong>YO<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Historia del personaje<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, quiero describir la historia de m\u00ed personaje, t\u00fa personaje, nuestro personaje, desvelarlo y ayudarlo a desaparecer para renacer en mi yo, tu yo, nuestro yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia comienza como una historia de amor fallido, de desamor. Ya desde el nacimiento es muy poco frecuente que el beb\u00e9 reciba un amor absoluto, no existe perfecci\u00f3n en el amor humano. Estos fallos de desamor que pueden ser por indiferencia, vac\u00edo o rechazo, que puede llegar a la agresi\u00f3n, provocan lo que se ha llamado por distintos autores, la <strong>herida infantil<\/strong>. Ya Spitz (<em>El primer a\u00f1o de la vida del ni\u00f1o<\/em>) habl\u00f3 sobre este tema y tambi\u00e9n, en Espa\u00f1a, Rof Carballo (<em>Medicina psicosom\u00e1tica<\/em>) y personalmente hice una contribuci\u00f3n con mi art\u00edculo: \u201c<em>La escena primigenia y el proceso diab\u00f3lico<\/em>\u201d. En todos los casos y con distinta perspectiva y lenguaje se llega a la misma conclusi\u00f3n: las heridas de amor provocan en el ni\u00f1o unas consecuencias importantes con reacciones psicobiol\u00f3gicas. Puede tratarse de llanto, dificultades respiratorias, trastornos digestivos como v\u00f3mitos o despe\u00f1os diarr\u00e9icos, huida de la realidad en el silencio casi aut\u00edstico o en la tristeza, etc. Los responsables a los que habitualmente no podemos llamar culpables de esta situaci\u00f3n, son aquellas personas que cuidan al ni\u00f1o, casi siempre los padres.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Influencia de la actitud de los padres<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Ante las reacciones del ni\u00f1o herido estos padres se pueden encontrar inquietos, desconcertados, con un deseo de ayudar al ni\u00f1o que rara vez se plasma en una modificaci\u00f3n de sus actitudes profundas, puesto que no suelen ser conscientes de lo que est\u00e1 provocando esta reacci\u00f3n de los hijos. Suelen pensar que est\u00e1n actuando de un modo adecuado. Las actitudes y conductas de los cuidadores del infante permiten que \u00e9ste vaya percibiendo lo que aquellos desean de \u00e9l, lo que esperan, lo que les puede tranquilizar. Aqu\u00ed comienza la <strong>construcci\u00f3n<\/strong> a\u00fan muy elemental de lo que ser\u00e1 el cimiento del personal personaje de cada ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Roles complementarios<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Tenemos entonces dos <strong>roles<\/strong> <strong>complementarios<\/strong>, el <strong>del ni\u00f1o de la madre<\/strong> y el <strong>ni\u00f1o del padre<\/strong>. Estos dos roles pueden ser relativamente similares o muy diferentes puesto que en algunos casos la actitud de cada una de las figuras parentales es muy diferente y por ello la respuesta del ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Como he apuntado anteriormente, estos <strong>roles complementarios<\/strong> son los intentos adaptativos del ni\u00f1o al ambiente familiar y en estas primeras edades no se puede decir que sean roles patol\u00f3gicos, puesto que surten una funci\u00f3n adaptativa de supervivencia primaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que es el mismo sujeto el que ha interiorizado estas dos posiciones aparecen en la realidad como un solo haz de roles. Es el inicio de lo que he denominado <strong>personaje<\/strong>. La presencia de dos posiciones representadas por dos roles reactivos introduce en el personaje aspectos contrarios, a veces muy disarm\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/circulo_luciferino-1024x927.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-107\" style=\"width:375px;height:339px\" width=\"375\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/circulo_luciferino-1024x927.png 1024w, https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/circulo_luciferino-300x272.png 300w, https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/circulo_luciferino-768x695.png 768w, https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/circulo_luciferino-750x679.png 750w, https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/circulo_luciferino.png 1032w\" sizes=\"auto, (max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/camino_al_circulo.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-108\" style=\"width:272px;height:395px\" width=\"272\" height=\"395\" srcset=\"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/camino_al_circulo.png 598w, https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/camino_al_circulo-206x300.png 206w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Construcci\u00f3n del personaje Autor: P. 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