{"id":164,"date":"2023-09-12T12:03:21","date_gmt":"2023-09-12T12:03:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/?p=164"},"modified":"2023-09-12T12:03:21","modified_gmt":"2023-09-12T12:03:21","slug":"mi-personaje-y-yo-2-desarrollo-y-elaboracion-del-personaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/2023\/09\/12\/mi-personaje-y-yo-2-desarrollo-y-elaboracion-del-personaje\/","title":{"rendered":"Mi personaje y yo (2): desarrollo y elaboraci\u00f3n del personaje"},"content":{"rendered":"\n<p>Continuamos con el proceso de construcci\u00f3n e identificaci\u00f3n de lo que hemos venido a denominar <strong>el personaje, <\/strong>un falso yo constituido por un haz de roles patol\u00f3gicos complementarios que pueden acompa\u00f1ar al sujeto durante su vida.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El desarrollo del personaje en la edad escolar<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Si no ocurre ning\u00fan cambio significativo en una edad temprana, el <strong>personaje<\/strong> contin\u00faa sin cambios profundos e incluso, reforz\u00e1ndose y acrecent\u00e1ndose puesto que el medio ambiente sigue surtiendo el mismo tipo de est\u00edmulos. El paso del ni\u00f1o por la guarder\u00eda y sobre todo, por el medio escolar, suele acrecentar las caracter\u00edsticas del personaje ya que, desde ahora, los comportamientos del ni\u00f1o provocan respuestas complementarias que alimentan el c\u00edrculo vicioso y los componentes actitudinales y comportamentales del personaje.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del paso por la escolaridad, o ambientes escolares, no s\u00f3lo se acrecientan los rasgos del personaje, como acabamos de decir, sino que tambi\u00e9n es posible, aunque raramente ocurra, su disminuci\u00f3n. Pero lo que s\u00ed es tambi\u00e9n de observaci\u00f3n frecuente, es la presencia de toda otra serie de componentes que complejizan el personaje. Estos se deben a que el ni\u00f1o pasa por situaciones de abuso, de violencia, de postergaci\u00f3n o incluso de asunci\u00f3n de liderazgo.<\/p>\n\n\n\n<p>En estas edades aun no podemos hablar de una <strong>patolog\u00eda<\/strong> en el sentido psicodram\u00e1tico, ya que todo lo que hemos descrito implica una posici\u00f3n adaptativa y que a\u00fan no siempre provoca dificultades en la relaci\u00f3n y sufrimientos que porta el personaje. Lo que si es evidente es que ya aparece tal <strong>personaje<\/strong> como una ficci\u00f3n, como un <strong>alter ego<\/strong> del ni\u00f1o que acompa\u00f1a e incluso oculta lo que podr\u00edamos llamar el verdadero <strong>Yo<\/strong> del ni\u00f1o.&nbsp; En una terminolog\u00eda Jungiana podr\u00edamos hablar de la apariencia frente a la esencia o del <strong>Ego<\/strong> frente al yo o si mismo. Preferimos utilizar <em>falso yo<\/em> y <em>verdadero yo<\/em> como v\u00eda de comprensi\u00f3n inmediata para expresar lo que queremos decir.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Identificaci\u00f3n del personaje<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Cuando el <strong>tratamiento<\/strong> se ha enfocado en la eliminaci\u00f3n o disoluci\u00f3n del <strong>personaje<\/strong> aparecen distintas emociones que se constituyen como un doble duelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso aclarar que el personaje realmente no se elimina. En la expresi\u00f3n de algunos pacientes se guarda en un ba\u00fal. Su \u201celiminaci\u00f3n\u201d implicar\u00eda un cambio estructural de la compleja red neuronal que soporta estos mecanismos psicol\u00f3gicos. Lo que se suele lograr es que desde el sujeto se tome contacto con la existencia de este <strong>personaje<\/strong>, se haga consciente de que \u00e9ste ha manejado su vida en numerosas ocasiones, quiz\u00e1s de un modo continuo. Se ha comportado como ese invasor extragal\u00e1ctico de algunas pel\u00edculas de televisi\u00f3n que se introduce en el cerebro del humano y gu\u00eda su comportamiento anulando transitoriamente su personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este proceso de darse cuenta de la realidad de su personaje lo hace tambi\u00e9n de los perjuicios que le acarrean a nivel de las relaciones consigo mismo y los dem\u00e1s y de c\u00f3mo es fuente de sus cuadros de angustia, temor&nbsp; y muchos otros s\u00edntomas.&nbsp; Como consecuencia de ello se plantea una posici\u00f3n cr\u00edtica que por supuesto, no es suficiente para prescindir del <strong>dominio del personaje<\/strong> sobre el yo, pero s\u00ed como motivaci\u00f3n para el proceso terap\u00e9utico que suele terminar con la postergaci\u00f3n de todo lo que ha significado aquel y poder ser due\u00f1o del <strong>propio yo<\/strong>. Responder a ese grito de tantas personas que nos dicen \u201cQuiero ser yo mismo\u201d. Esto no impide que determinadas posibilidades t\u00e1cticas y estrat\u00e9gicas que se han desarrollado desde el personaje puedan utilizarse desde el yo pero de un modo instrumental y no ciegamente compulsivo.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El cambio interno y la muerte (\u00bftotal?) del personaje<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Este cambio interno en que desaparece el predominio del personaje se suele vivir como una <strong>muerte<\/strong>. Se trata de una muerte doble, el <strong>personaje<\/strong> como <em>algo actual<\/em> y la percepci\u00f3n de que habiendo nacido \u00e9ste en la infancia es la <em>muerte del \u201cni\u00f1o\u201d<\/em>, expresi\u00f3n habitual en la terapia. Esta doble muerte hace nacer una sensaci\u00f3n de tristeza, desolaci\u00f3n, acompa\u00f1ado de temores de ser fr\u00e1gil, vulnerable, de carecer de herramientas para el manejo en el mundo real actual. Se trata de un doble duelo que es preciso aceptar que dure un tiempo y que conviene ayudar a elaborar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos comentado que no se puede eliminar el <strong>personaje<\/strong> de un modo absoluto; sin embargo hay autores que defienden que esto es posible. Se tratar\u00eda en este caso de una verdadera y profunda <strong>rematrizaci\u00f3n<\/strong>. Es una vieja discusi\u00f3n en el \u00e1mbito del <strong>psicodrama<\/strong> y podemos defender que en alg\u00fan caso al menos se logre esta finalidad, ya que se ha demostrado que, incluso en adultos de cierta edad, pueden originarse cambios profundos en la <strong>estructura neuronal<\/strong> desapareciendo antiguas comunicaciones dendr\u00edticas y cre\u00e1ndose otras nuevas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos con el proceso de construcci\u00f3n e identificaci\u00f3n de lo que hemos venido a denominar el personaje, un falso yo constituido por un haz de roles patol\u00f3gicos complementarios que pueden acompa\u00f1ar al sujeto durante su vida. Si no ocurre ning\u00fan cambio significativo en una edad temprana, el personaje contin\u00faa sin cambios profundos e incluso, reforz\u00e1ndose&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":151,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-164","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=164"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/164\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":166,"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/164\/revisions\/166"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/151"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.itgp.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}